
habeas-corpus-justicia
Después del último adiós.
Después del último adiós. Le tengo miedo al día en qeu ya no estés aquí. A ese momento en el que te alejes de mi. Le tengo miedo al día en que dejes de existir y al no saber si podré o si querré vivir sin ti. Cuando ya estés lejos, cuando ya se apague tu voz, después del último adiós, seguirás estandoo, dentro de mi corazón. Y el eco de tu voz… Me desespera pensar en lo que será despertar sabiendo que tu no vas a estar. Se me cae el mundo ante la posibilidad de no poder sentir ya tu presencia nunca más. Me da tanto miedo el no saber respirar, o el no quererlo hacer más. Y el qeu este vacío se me haga infinito y mortal. Temo no ser capaz de poder superar el vértigo que me da asomarme a ese inmenso pozo de tristura y de soledad. Temo no ser capaz de poder soportar el dolor por tu ausencia cuando sea demasiado tarde ya. Pienso y no lo quiero pensar. Sueño y me da miedo soñar. No me atrevo a pensar en ti lejos de aquí, lejos de mí. No me atrevo a pensar en ti lejos de aquí, lejos de mí. No me atrevo a pensar en ti lejos de aquí, lejos de mí. Cuando te hayas ido demasiado lejos. Cuando ya estés lejos. Cuando se apague tu voz. Después del último adiós. Seguirás estando dentro de mi corazón. Y el eco de tu voz será mi propia voz. Y sólo un corazón será el que lata fuerte y sirva para darnos vida a los dos. El eco de tu voz será mi propia voz, y sólo un corazón será el que lata dandonos vida a los dos.